Amigos, hermanos, habitantes de El Salvador, y de todo el mundo, rogamos sus oraciones para que cada día, que pasa un policía rinda su alma a Cristo, y así lograr, un mejor país, mejores padres y madres , hombres y mujeres con valores firmes en la fe, y sobre todo forjar un mejor futuro para nuestros hijos, guiándolos con sabiduría, y poniendo de manifiesto la autoridad en cristo para detener todo acto de violencia y maldad en este mundo.(1Timoteo 2: 1,2,3)
Este apartado es para Fortalecer a la familia de la Fe a seguir adelante, trabajando para la obra de Dios, que él nos ayude a que cada día el Ministerio Cristiano Policial sea un apoyo dentro de la Institución.
Y Fuera de ella para dar un mejor testimonio a la población Civil de los cambios que hace en la humanidad del tener Cristo en mis vidas.
Que Dios siga llamando a señores Comisionados, Sub-Comisionados, Inspectores, Sub- Inspectores, Sargentos, Cabos, Agentes y personal administrativo.
Reconocemos que la labor que realizan es grande de tener “DOBLE AUTORIDAD”, la terrenal en la cual la Población Civil reposa pues se sienten protegidos contra la violencia o cualquier problema en que la autoridad terrenal puede actuar para hacer prevalecer la Justicia y la Autoridad Espiritual la cual viene de Dios para luchar contra las asechanzas de Satanás, contribuyendo cada día a fortalecer los valores y así obtener un mejor futuro en El Salvador.
( Romanos 13:1)
En las Sagradas escrituras aparecen escritos nombres de hombres y mujeres fieles que prevalecieron en la fe, en la obediencia, valentía, sosteniendo aun en los momentos de adversidad su firmeza de creer en Jesucristo, hombres que verdaderamente dieron sus vidas no importando los obstáculos, que se presentaron en su camino.
Como lo es el caso de nuestro hermano en Cristo Eulalio Antonio Silva Claros, quien laboraba en la División de finanzas, fue pionero del Ministerio Cristiano Policial, se destaco por su alto espíritu de servicio, desde la fundación de este ministerio se destacaba en Él el amor, el compañerismo, la abnegación, y el deseo de ayudar a los demás de una manera incondicional.
Ahora sabemos y estamos seguros de que al concluir su carrera Cristiana al llegar a la presencia del Señor pudo decir Misión Cumplida.
( Apocalipsis 14: 13).