Desde la cubierta del buque de apoyo multipropósito FMS EAGLE, el Ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, junto al Ministro de la Defensa Nacional, Francis Merino Monroy y el Fiscal General, Rodolfo Delgado, presentaron los detalles de la incautación de droga más grande en la historia de El Salvador.
El decomiso asciende a 6.6 toneladas de cocaína, valoradas en aproximadamente 165 millones de dólares, interceptadas a 380 millas náuticas de las costas salvadoreñas. En el procedimiento fueron capturados 10 narcotraficantes, quienes serán procesados en El Salvador conforme a la ley.
Han sido identificados como:
Nicaragüenses:
-José Martín Cerda Cea, 60 años
-Roberto Adolfo Díaz, 64 años
-Francisco Javier García Duval, 63 años
Ecuatoriano:
-José Ramiro Valencia Fox, 59 años
Colombianos:
-Luis Enrique Rodelo Osorio, 59 años
-Antonio José Angulo Narváez, 59 años
-Mario Alonso Pérez Hernández, 58 años
-Miguel Antonio Galeano Ariza, 71 años
Panameños:
-Yareth Samir Carr Garcés, 29 años
-Vicente Ramos, 60 años
La operación fue ejecutada por la Fuerza Naval Tridente, como parte del despliegue permanente de vigilancia marítima que mantiene el país en el Pacífico.
El Ministro Villatoro afirmó que este resultado es producto de la consolidación del modelo de seguridad impulsado por el Presidente Nayib Bukele.
Según los datos, las 6.6 toneladas incautadas equivalen a 19 millones 800 mil dosis de cocaína que, según las investigaciones no tenían como destino El Salvador, sino otros mercados del continente.
El Ministro de la Defensa, Francis Merino Monroy, subrayó la capacidad operativa de la Marina Nacional y la efectividad del patrullaje estratégico en altamar, mientras que el Fiscal General, Rodolfo Delgado, reafirmó el compromiso institucional de llevar ante la justicia a los responsables.
Las autoridades reiteraron que la estrategia de seguridad continuará enfocada en desarticular estructuras del narcotráfico en cualquier punto, fortaleciendo la vigilancia marítima y la coordinación interinstitucional para impedir que estas organizaciones utilicen las rutas del Pacífico para el traslado de droga hacia otros países.